Corazón acorazado

Toneladas de hierro,
balas de acero,
artillado de dolor
de un pasado atroz
de lo que un día generó guerra,
hoy legados a la virtud
del cañonero que aguarda con paciencia el dictamen de su laureado corazón,
cuyo propósito redunda
en el estoico valor
para disparar con aplomo contra
aquéllos corazones
parapetados en corazas
de un legado
que sólo conoció
dolor
ante tanto desamor.

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